Según versiones oficiales, el designado para encabezar el nuevo gobierno se encuentra enfermo, una versión que rechazó la oposición, que avala por una simple negativa de quien debía asumir el cargo.
A este ambiente, se suman los duros enfrentamientos que en las calles protagonizaron seguidores de ambos sectores. Debido a este panorama de protestas, seis personas murieron y varias quedaron heridas a esto se suman los numerosos daños materiales.